Túpax y Mástil

Foto de Mástil.

De Túpax no hay fotos, pero si buenos recuerdos…

Tupax

Con 14 años empiezo a tocar la guitarra y poco después me junto con otros músicos del barrio de Ventas para formar nuestro primer grupo Tupax. Tocamos en colegios mayores, en el metro y allí donde nos dejan. El grupo lo forman Ángel G. Briceño (guitarra), Carlos L. Marcos (bajista), Jorge (voz), Julio Veiga (batería) y yo.

Mi padre tiene una Chamarilería en la calle Marcenado y allí paso horas trabajando y desguazando aparatos de todo tipo incluida la radio antigua que convierto en mi primer amplificador de guitarra.

Durante una época tocamos en el metro de Madrid creando una expectación y unos corrillos de gente que no he vuelto a ver, y no porque fuéramos especialmente buenos, sino porque aquello de ver un grupo en los pasillos del metro tocando temas de Jethro Tull , Santana , Led Zeppelin y Deep Purple era una novedad. Sacamos algo de dinero que empleamos en equipo para sustituir entre otros, la radio que usaba de ampli de guitarra.

Detenidos en la DGS por presuntos Grapos…

La primera vez que organizamos un “gran” concierto con carteles y pago de entrada acabamos detenidos 72 horas en la DGS (dirección general de seguridad, antiguos calabozos de la policía bajo el reloj de la Puerta del Sol) como presuntos miembros del Grapo (grupo de resistencia antifascista, primero de octubre).

La noticia de la detención salió en todos los periódicos. A quién se le ocurre organizar un concierto el 18 de Julio en aquella época?

Cuando salíamos de ensayar del colegio donde íbamos a tocar esa tarde y mientras cruzábamos delante de la Plaza de Toros de las Ventas, un grupo de miembros de Fuerza Nueva (grupo violento de ultraderecha) con su uniforme azul y rojo y armados con cadenas, bates de beisbol y al menos una pistola, empezaron a gritarnos, insultarnos, darnos de palos sin mediar palabra y mientras salíamos huyendo “sálvese quien pueda” escuchamos dos o tres disparos. En la huida atravesamos la M-30 y recuerdo la sensación de ir corriendo a tal velocidad que adelantaba a los coches para cruzar al otro lado.

Ya estabamos llegando al puente de O’Donnell cuando vimos que estaba lleno de coches de policía (lecheras), corrimos hacia ellos para que “nos salvaran la vida” pero al llegar nos apuntaron con su pistolas, nos metieron en los coches (yo fui en la parte de atrás, en la perrera) y nos llevaron a la DGS sin darnos explicaciones, cuando quise hablar dentro del coche, el policía que iba en el asiento de atrás me apunto entre los ojos y me dijo que cerrara el pico.

Al llegar al patio interior de la DGS nos encontramos a los tipos que nos habían atacado, sin armas, haciendo corrillo con varios policías, riéndose de nosotros y llamándonos de todo. Pasamos 72 horas en una celda Jorge, Carlos, Julio y yo, no recuerdo a Angel y es que creo que aún no tocaba con nosotros.

Por la mañana nos ponían en fila con todos los detenidos, nos desnudábamos y entrábamos en una habitación con duchas por todo el techo, la sensación de tener al lado a tipos en pelotas con cara de muy mala hostia y heridas de navajazos por todo el cuerpo acojonaba.

Al día siguiente nos metieron en la misma celda a un tipo que estaba como en su casa, nos hizo todo tipo de preguntas en plan “colega” y a las 72 horas salimos a la calle sin que nadie nos diera una sola explicación, ni una disculpa por habernos confundido por Grapos.

Unos meses después Carlos L. llegó a mi casa corriendo y con la lengua fuera para enseñarme la foto del cabecilla de aquella gentuza que había encontrado en una revista, se trataba de Juan Carlos Larrañaga (Caco o Kako Larrañaga), hijo de los actores Carlos Larrañaga y Maria Luisa Merlo. Ya sabíamos quién era aquel cabrón que dijo “os vamos a dar de hostias porque me sale de los cojones” y nunca me olvidaré de el.

Años más tarde me enteré que mi padre (que era el tio más pacífico del mundo) salió con una barra de hierro de la chamarilería a por el cabrón Larrañaga cuando se enteró que estaba en la misma calle rodando alguna película, anuncio o lo que fuera que estaba rodando. Tuvo suerte porque dos amigos que eran porteros de la misma manzana le pararon antes de estampársela en la cabeza. Con el paso de los años y viendo la trayectoria de cada uno de los hijos de Larrañaga-Merlo creo que el que estaba aquel día rodando no era Caco sino Luis Merlo que si es actor y buen actor, mi padre debió oir que era un hijo de Larrañaga y fue a por el.

Pude vengarme en parte hace pocos años cuando denunció a su padre por maltratador. Mi ex-cuñado Julián que vive en un pueblo en mitad de la montaña le acogió cuando huyó de Madrid por la que estaba liando en los medios, mi ex a la que yo le había contado esta historia le reconoció y me llamó para contármelo, esa misma tarde le echaron a patadas de allí!! 🙂

 

Mástil

MASTIL:
Manolo Rodríguez (Guitarra), Antonio Liñán (Voz y Guitarra), Carlos del Soto (Batería), Carlos Lucas (Bajo)

MASTIL:
Carlos Lucas (Bajo), Carlos del Soto (Batería), Antonio Liñán (Voz y Guitarra), Manolo Rodríguez (Guitarra)


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